Reciclaje de agua en la instalación de lavado

En la actualidad, el reciclaje de agua se integra de forma estándar en las estaciones de lavado de vehículos. No obstante, los sistemas de tratamiento de agua están sometidos a exigencias técnicas, económicas, constructivas y legales para garantizar un funcionamiento seguro y una inversión rentable. La incorporación de un sistema para el tratamiento de agua permite reducir el consumo de agua de red hasta en un 98 %*. Esto proporciona a los operadores de puentes de lavado, túneles de lavado y centros en autoservicio un proceso eficiente para la recuperación de agua, reduciendo de forma significativa los costes de explotación.

Tratamiento de agua en instalaciones de lavado

Sistemas de tratamiento de agua: eficiencia operativa y optimización de recursos

La visita regular a una instalación de lavado es una rutina habitual para muchos propietarios de automóviles. Junto a la seguridad y la conservación del valor del vehículo, el aspecto estético es un factor clave para mantener el coche limpio. La procedencia del agua y su gestión posterior suelen ser aspectos secundarios para los usuarios; sin embargo, para los operadores de puentes de lavado e instalaciones en autoservicio, la gestión del agua contribuye directamente a la rentabilidad de la instalación.

En los puentes de lavado se requieren, de media, entre 150 y 350 litros de agua por vehículo, en función del equipamiento y del programa seleccionado. En las estaciones en autoservicio, el consumo medio se sitúa en unos 80 litros por lavado. Utilizar exclusivamente agua de red para cada ciclo supone un elevado coste de explotación. Las instalaciones de tratamiento modernas permiten reciclar el agua y mantenerla dentro de un circuito cerrado de lavado, facilitando la reutilización de la mayor parte de las aguas residuales. De este modo, solo se requiere una aportación mínima de agua de red, siendo el resto agua tratada. Los sistemas eficientes permiten reducir el consumo de agua de red hasta en un 98 %* por lavado. Por ello, la inversión en sistemas de tratamiento de agua aporta ventajas tanto en el control de costes como en la gestión eficiente de los recursos.

Instalaciones de tratamiento de agua para el lavado de vehículos

Diferentes tipos de sistemas de tratamiento de agua

Para estaciones de lavado en autoservicio y puentes de lavado existen diversas opciones de reciclaje de agua: instalaciones de tratamiento biológico, filtros de arena o separadores ciclónicos.

Por lo general, las instalaciones para el tratamiento de agua están formadas por un sistema de cubetas subterráneas y por componentes en superficie, que incluyen un depósito de almacenamiento de agua tratada.

En la primera fase, las aguas residuales procedentes del lavado de vehículos se dirigen a un depósito de sedimentación de capacidad adecuada (colector de lodos), donde se separan por decantación las partículas sólidas en suspensión contenidas en el agua.

Posteriormente, en función de la tecnología seleccionada, el agua pasa por una o dos etapas de tratamiento biológico o por un colector de almacenamiento por bombeo con aireación. Este colector suministra el agua tratada a los módulos instalados en superficie para su posterior reutilización en el proceso de lavado.

Sistemas de tratamiento biológico de agua

Los sistemas de tratamiento biológico de agua permiten depurar las aguas de lavado con una alta eficiencia operativa. El tratamiento del agua se realiza mediante microorganismos que descomponen de forma continua la materia orgánica y las trazas de hidrocarburos. A diferencia de los métodos puramente físicos, esta tecnología permite tratar flujos adicionales de aguas residuales, como las procedentes del lavado de motores o de áreas de lavado específicas.

Gracias a la alta capacidad de degradación biológica del sistema, las aguas residuales se transforman en agua tratada de alta claridad para su posterior reutilización en los ciclos de lavado. Este proceso permite reducir el consumo de agua de red hasta en un 98 %*.

 

 

*En comparación con un proceso de lavado de vehículos sin sistema de reciclaje de agua.

Tratamiento biológico del agua para el lavado de vehículos

Las aguas residuales procedentes del lavado de vehículos llegan primero a un depósito de sedimentación. Aquí se retienen y depositan partículas en suspensión no disueltas y sustancias sólidas grandes.

Posteriormente siguen una o dos fases de tratamiento biológico en función del ámbito de uso: los microorganismos garantizan que las sustancias orgánicas disueltas, por ejemplo aceites, grasas y tensioactivos, se eliminen en su práctica totalidad del agua. Una ventilación efectiva posibilita que, además del elevado rendimiento de descomposición de microorganismos, las aguas residuales tratadas resulten totalmente inodoras.

Finalmente el agua se conduce a la depuración secundaria en el exterior en la que se filtran las sustancias restantes como el exceso de lodo mineral. Después el agua tratada se acumula en un depósito de reserva y puede volver a emplearse para los siguientes lavados.

  • Alta eficiencia operativa e integración de recursos

  •  

    Ell agua tratada resultante se mantiene transparente e inodora.

  •  

    Calidad de agua superior en comparación con los sistemas de tratamiento exclusivamente físico.

  •  

    Proceso que opera sin adición de floculantes sintéticos.

  •  

    Tasa de reciclaje de agua de red de hasta el 98 %*.

  •  

    El menor uso de floculantes permite reducir los costes de explotación y de gestión de residuos.

 

 

* En comparación con un proceso de lavado de vehículos sin sistema de reciclaje de agua.

Sistemas de filtros de arena para el tratamiento de aguas residuales sin aceite

Los sistemas de reciclaje con filtros de arena se emplean para el tratamiento de aguas residuales exentas de aceite, como las generadas en el lavado exterior automatizado de vehículos. El sistema admite trazas mínimas y ocasionales de hidrocarburos dentro de los parámetros de funcionamiento del filtro.

Sistema de filtros de arena para el tratamiento de agua

Tras el tratamiento previo en un depósito de sedimentación con capacidad suficiente para la separación de las sustancias sólidas, las aguas residuales llegan a un colector ventilado de almacenamiento por bombeo. Desde aquí se bombea hacia el filtro de arena, donde las partículas de suciedad se eliminan del agua tratada. El agua limpia vuelve a entrar en la instalación para los siguientes lavados. Para evitar olores desagradables el agua reciclada está en circulación y se ventila en el colector de almacenamiento por bombeo. Con un funcionamiento continuado se recomienda la sustitución del material de filtro una vez por año.

  • Reciclado efectivo asequible de aguas residuales sin aceite: completamente sin adición de sustancias químicas de floculación
  • Ahorro de agua limpia de hasta un 85 %
  • Los sistemas de filtro de arena son capaces de eliminar partículas de hasta 20 μm como máximo y, dependiendo del tamaño, pueden tratar entre 3000 y 16 000 litros de agua reciclada por hora.
  • Reducido consumo energético
  • Espacio reducido: es posible su instalación en salas de maquinaria pequeñas

Tratamiento del agua con separador centrífugo

Otro sistema físico para el tratamiento de aguas residuales e instalaciones de lavado de vehículos es el separador centrífugo. Para la reutilización del agua las partículas de suciedad se eliminan del agua de lavado con fuerza centrífuga.

Tras el tratamiento previo en el depósito de sedimentación las aguas residuales llegan a un colector de almacenamiento por bombeo. Este depósito suministra agua a la instalación, que recicla el agua con ayuda de un separador centrífugo. Durante el proceso el agua pasa por un hidrociclón con forma de embudo que inicia un movimiento de rotación del agua de lavado. La fuerza centrífuga empuja las partículas de suciedad hacia las paredes y después descienden hacia abajo, donde son eliminadas hacia el depósito de sedimentación. Al mismo tiempo se genera un segundo remolino en el centro que empuja el agua limpia hacia arriba. Desde aquí se conduce a un depósito y se emplea para los siguientes lavados.

  • El consumo de agua limpia se reduce en hasta un 85 % en comparación con las instalaciones de lavado que funcionan sin sistema de reciclado.
  • Bajo coste
  • Reducidos gastos de mantenimiento
  • No es necesario material de filtro, por lo que se generan menores costes de mantenimiento
  • Ahorro de espacio: el diseño compacto de este tipo de sistemas también permite su colocación en salas de maquinaria pequeñas.

 

Criterios para la elección del sistema adecuado

El análisis comparativo de las distintas tecnologías de tratamiento muestra ventajas operativas en el sistema biológico. El agua de lavado depurada mediante este proceso se mantiene transparente y libre de malos olores, presentando un nivel superior de clarificación y pureza respecto al agua tratada mediante métodos puramente físicos.

A diferencia de las plantas de reciclaje de agua basadas en filtros de arena o separadores por fuerza centrífuga, los sistemas de tratamiento biológico requieren un consumo de energía ligeramente superior debido a la necesidad de aireación continua para aportar oxígeno a los microorganismos. No obstante, este consumo se compensa por el mayor grado de pureza del agua obtenida y por su versatilidad en diferentes aplicaciones de lavado.

Por su parte, los sistemas exclusivamente físicos presentan limitaciones en el grado de clarificación del agua tratada respecto a los sistemas biológicos, ya que no descomponen los residuos orgánicos ni los restos de detergente disueltos. Asimismo, a diferencia de las instalaciones biológicas, los sistemas físicos procesan principalmente las aguas residuales procedentes del lavado exterior de vehículos.

Sistemas de lavado de vehículos industriales

Los sistemas de tratamiento de agua están disponibles con la misma arquitectura técnica para instalaciones de lavado de vehículos industriales. La diferencia respecto a los sistemas para vehículos de pasajeros reside exclusivamente en un mayor volumen de caudal de agua procesado y en la mayor capacidad dimensional de los depósitos y cubetas de sedimentación.

Lavado de vehículos industriales
Lavado de vehículos industriales

Lavado de vehículos industriales

El lavado de vehículos industriales contribuye de forma directa a la imagen corporativa de una flota comercial. Con el fin de optimizar el tiempo de proceso y los costes operativos, las exigencias en cuanto a velocidad y rendimiento de limpieza son elevadas. No obstante, las dimensiones y características de estos vehículos requieren, además de una tecnología de lavado específica, detergentes y agentes de limpieza formulados para garantizar un proceso eficiente en camiones, autobuses y vehículos de transporte pesado.

Observaciones para los operadores: marco legal

Antes de la adquisición y colocación de una instalación de tratamiento de agua siempre se deberá revisar el marco legal (autorizaciones de construcción y servicio para instalaciones de lavado y sistemas de aguas residuales). En algunos países, entre ellos en Alemania y Austria, la legislación prescribe instalaciones de reciclaje de agua para la construcción de estaciones de lavado.

Autorización del conjunto del sistema conforme a las disposiciones del derecho de aguas

Respecto al vertido de aguas residuales, en Alemania existen dos posibilidades. La primera posibilidad es una autorización del conjunto del sistema conforme a las disposiciones del derecho de aguas. Con este fin, el operador de la instalación presenta una solicitud con todos los documentos necesarios ante la agencia de agua competente. Tras la comprobación y valoración positiva esta entidad emite la autorización para el funcionamiento de la instalación.

Instalación de una instalación de reciclaje de agua homologada

La segunda alternativa para el vertido de aguas residuales: instalar una planta de reciclaje de agua homologada. En este caso el operador informa a la agencia de agua de que emplea una instalación con homologación, por lo que no son necesarias otras pruebas ni autorizaciones adicionales. Los sistemas ofrecidos por Kärcher para este ámbito de empleo disponen de la homologación necesaria.

Instalaciones de lavado existentes

En caso de disponer ya de instalaciones de lavado, el operador y la agencia del agua decidirán si es necesario el montaje posterior de un sistema de tratamiento de agua desde el punto de vista ecológico y económico.

Rentabilidad de los puentes de lavado 01

Consejo: Seleccionar instalaciones de tratamiento de agua fiables

Junto al cumplimiento de la legislación aplicable, la fiabilidad operativa y la calidad del sistema de reciclaje de agua son determinantes en la selección del equipamiento. En caso de incidencia en el sistema de tratamiento, se detiene la actividad de toda la instalación de lavado, por lo que sus componentes deben ser robustos y de mantenimiento sencillo. Asimismo, la pantalla de indicación de estado debe informar en todo momento al operario sobre el estado del equipo y la causa de cualquier posible aviso de avería.

En este contexto, la red de asistencia técnica del fabricante resulta esencial: la red de puntos de atención al cliente, la rápida capacidad de respuesta de los técnicos de servicio* y la disponibilidad de recambios contribuyen a minimizar los tiempos de parada e inactividad. Los contratos de mantenimiento e inspección, la línea de atención telefónica directa y la información técnica periódica complementan los servicios orientados a garantizar la máxima continuidad del proceso de lavado.

Legislación y reglamentos sobre el funcionamiento de instalaciones de lavado con instalaciones de reciclaje de agua

  • Ley federal de aguas (WHG)
  • Ley estatal del agua (LWG)
  • Reglamento sobre instalaciones de manipulación de sustancias peligrosas para el agua (reglamentos sobre instalaciones; VAwS)
  • Reglamento sobre aguas residuales (AbvW) con anexo 49 incluyendo las aclaraciones y decretos de aplicación de los estados federados
  • Reglamento municipal de vertido de aguas, ley de reciclaje y gestión de residuos (KrWG / AbfG)
  • Normativa estatal sobre construcción (LBO)
  • Normativa sobre gasolineras de los estados federados
  • Normativa municipal de gestión de aguas residuales

Preguntas frecuentes

Los sistemas se caracterizan por un mantenimiento sencillo. Normalmente es suficiente con un control visual y una asistencia semestral que puede estar cubierta por contratos de mantenimiento.

Conversión de planta de agua limpia a planta de reciclaje de agua:

Este tipo de conversión es recomendable si existen requisitos legales y/o los costes de agua limpia/agua residual son elevados. En cada caso debe examinarse, en función de las cifras de lavado anteriores, si la conversión es favorable desde el punto de vista ecológico y económico: con cifras de lavado muy bajas, el reciclaje del agua suele ser menos adecuado desde el punto de vista económico debido al mayor consumo energético para las bombas y para el sistema de aireación.

 

Conversión al sustituir una antigua planta de reciclaje:

Es recomendable si se pretende mejorar la calidad del agua de lavado tratada y/o reducir el consumo energético. 

Conversión de planta de agua limpia a planta de reciclaje de agua:

La instalación de lavado debe disponer del equipamiento necesario. Además, el sistema de cubetas debe tener el tamaño adecuado. En caso necesario será preciso instalar nuevas cubetas.

Sustitución de la antigua planta de reciclaje por un sistema nuevo:

En este caso debe prestarse especial atención a que el sistema de cubetas sea suficientemente grande para el «nuevo» sistema de reciclaje y que exista espacio suficiente en la sala de maquinaria. También puede ser precisa una conversión o una modificación del sistema de cubetas.

Productos adecuados para su campo de aplicación